Mury. Una canción que derribó los muros comunistas


Hoy continuamos con la segunda parte de la historia que comenzamos ayer. Para los valientes que todavía continúen, y para los que se enganchen a la historia a través de la entrada de hoy, resumimos, que ayer se habló de la canción “L’Estaca” de Lluis Llach, y la historia que la rodeaba.

Para esta segunda parte, continuamos de algún modo hablando de la “L’Estaca”, aunque ahora nos referiremos al tema “Mury”. ¿Pero que hay en común, entre una canción y otra?. Pues esta es la historia de hoy.

Todo tiene como punto de partida un directo de Jean Michel Jarre, famoso compositor de música electrónica, que ofreció en Gdansk, localidad de Polonia.

En la tercera canción del concierto, Jean Michel Jarre, junto con un coro de voces masculinas, interpreta la canción Mury. Intuí que era algún tipo de himno, y a partir de aquí empecé a tirar del hilo, obteniendo como resultado la historia de esta canción.

El concierto era un homenaje a Solidarnosc ( Solidaridad en castellano), sindicato no gubernamental polaco, que fue clave en la historia reciente de ese país.

Su fundación se fraguó en 1980 en los astilleros de Gdansk, y uno de sus fundadores más conocidos es Lech Walesa, que llegó a convertirse en presidente de Polonia.  Solidaridad se convirtió en el primer sindicato independiente en un país del Bloque soviético, y dió lugar a un amplio movimiento social anticomunista. Una de sus señas de identidad era la no violencia en sus reivindicaciones.

Viendo el poder que adquiría este movimiento obrero, el gobierno comunista polaco, trató de quitarse de en medio el sindicato, aunque sus esfuerzos fueron infructuosos y desembocaron en las elecciones de 1989. Evidentemente, no eran elecciones como las que conocemos hoy en día, ya que la sombra del comunismo era muy alargada, pero pese a todo Solidaridad en coalición, logró alzarse con el poder, siendo Lech Walesa el presidente de todos los polacos. Este hecho fue clave, para el desmantelamiento paulatino de todo referente comunista en el país, y de su transición a la democracia. Su importancia, no solo se circunscribe a Polonia, ya que su ejemplo, traspaso fronteras, y fue uno de los desencadenantes de toda la transformación que sucedió a partir de esa fecha en el bloque oriental comunista.

Mury, era un himno para los miembros del sindicato Solidarnosc. Esta canción era una adaptación por parte del cantante polaco Jacek Kaczmarski, de la canción de Lluis Llach “L’Estaca’.

Aqui os dejo el video la actuación de Jean Michel Jarre, interpretando Mury.

La letra de la canción Mury, escrita por Kaczmarski viene a decir lo siguiente.

Él era joven e inspirado, ellos eran incontables.
Él les infundía coraje con su canción, cantaba que el alba ya estaba cerca.
Ellos le encendían miles de velas, el humo se alzaba sobre sus cabezas.
Él cantaba que ya era hora que el muro cayera…
Ellos cantaron con él:

¡Arranca de cuajo los barrotes del muro,
Rompe los grilletes, rompe el látigo,
Y los muros caerán, caerán, caerán,
Y enterrarán al viejo mundo!

Pronto aprendieron la canción de memoria, y tan sólo la melodía, sin la letra,
llevaba en sí la vieja esencia, el estremecimiento de corazones y cabezas.
Y así cantaron, marcando el ritmo con sus palmas, que sonaban como un disparo.
Y la cadena era pesada, el alba se hacía esperar…
Y él siguio cantando y tocando:

¡Arranca de cuajo los barrotes del muro,
Rompe los grilletes, rompe el látigo,
Y los muros caerán, caerán, caerán,
Y enterrarán al viejo mundo!

Y así vieron cuán numerosos eran, y sintieron la fuerza y el momento,
y cantando que el alba estaba cerca, caminaban a través de las calles de la ciudad;
derribaban las estatuas y destrozaban el pavimento -¡Éste con nosotros!, ¡Éste contra nosotros!-.
¡Nuestro peor enemigo es el que esté solo!
Y el cantante también estaba solo.

Él observaba la firme marcha del gentío,
en silencio escuchaba el estruendo de los pasos.
Y los muros crecieron, crecieron, crecieron
la cadena meciéndose a los pies.

Él observaba la firme marcha del gentío.
En silencio escuchaba el estruendo de los pasos.
Y los muros crecen, crecen, crecen,
la cadena se mece a los pies.