Layla. La historia de un amor imposible.


El quería la mejor educación para su hijo y pensaba también educar a los líderes del futuro. Jóvenes de ambos sexos comenzaba a tener la Escuela. Esto es ISLAM. Sabéis que hay separación por sexos, las mujeres de un lado y los varones por otro. Pero entre todos esos que aprendieron en esa Escuela llegó una niña de cabello largo negro, hermosos ojos negros, muy vivaz e increíblemente hermosa. Su nombre era LAYLA. Su nombre significa “noche” en árabe. Le decían noche por lo negro de su cabello y sus ojos: era increíblemente atrayente.

Desde el primer momento en que pudieron verse en los recreos, Qais y Layla, tuvieron una atracción inmediata. Se miraban, y no podían despegarse los ojos el uno del otro. Cuando sus amigos estaban jugando, intercambiando palabras y demás, ellos no hablaban: simplemente se miraban. Esa amistad, ese cariño, ese aprecio, con el correr de los años se transformó en una pasión que los agobiaba, que llenó todo su ser. Layla ya tenía 12 años, y en la Arabia de aquella época, era común que cuando una jovencita era algo especial, alguien que quería que ella fuese su esposa pedía la mano a los padres de ella hasta la mayoría de edad. No significaba que se casaran como hombre y mujer, pero cuando se hacían esos arreglos, esa niña quedaba prometida a quien pidió su mano, como futura esposa.

Esa amistad, pronto se convirtió en más que amistad a través de esas miradas que intercambiaban (no como en nuestra sociedad occidental: allí no había ningún contacto en absoluto); se convirtió en algo que todo el mundo empezó a darse cuenta. Y los padres de ella no podían permitir una relación amorosa que estuviera en boca de todos. Entonces decidieron retirar a Layla de la Escuela. Qais, se desesperó. Su corazón se rompió en mil pedazos. Ya adolescente no podía soportar estar separado de Layla, a tal punto que cuando sus compañeros le preguntaban que pasaba, el sólo podía hablar de ella. Sus palabras, sus pensamientos, sus acciones, estaban conectados a Layla y no podía hablarles nada más. Incluso, dejaron de preguntarle.

Estos párrafos que forman parte de una historia real contada por el poeta Nizami Ganjavi, inspiraron a Eric Clapton a componer una de sus canciones más conocidas.

Bajo el título de Layla, y formando parte del álbum Layla And Other Assorted Love Songs, la banda Derek and the Dominos (grupo en el que se encontraba Eric en ese momento), publicaron en su único álbum, una de las obras cumbres del rock.

Pero la historia que encierra es muy larga de contar, así que trataré de resumirla intentando no perder la esencia de la misma.

Todo comienza en el año 1966, cuando el beattle George Harrison se casa con la modelo Pattie Boyd. Pattie había formado parte de la película “A Hard Day´s Night” dos años antes, y George se había quedado embelesado de ella desde el primer momento. Dos canciones muy famosas de los Beattles están inspiradas en ella: “Here comes the sun” y “Something”.

Por aquella época era sabida la amistad que se procesaban Eric y George Harrison. Eric ya se había fijado en Pattie antes de conocerla en persona, pero poco a poco se fue obsesionando con obtener su amor. Paralelamente a esto, ambos artistas (Eric y George) continuaban su amistad y colaboración musical, como fue su canción “Badge”. En ella Eric, dejaba mensajes subliminales como “Estoy pensando en una chica que se parece mucho a ti”.

El carácter reservado y la actitud discreta de Eric se vio sobrepasada una noche por el alcohol, y delante de la casa de los Harrison, Eric, le soltó a la cara a George Harrison y delante de Pattie lo siguiente: “Estoy enamorado de tu mujer.”

George en un alarde de frialdad o de excesos de estimulantes, entró en casa con Pattie y le pregunto: “¿Te quieres ir con el?”, respondiendo negativamente ella.

El caso es que rondaban ya los 70, y Eric se había metido en una espiral de autodestrucción total. Estaba recluído en casa con la única compañía de sus adicciones. Sólo George había logrado estimularle para que tocara con él en el “Concierto por Bangladesh”, y el resultado no fue muy positivo, ya que se desmayó en el escenario.

Por su parte George había iniciado su coqueteo con el guru “Maharishi Mahesh Yogi”, que procesaba un fanatismo religioso extremo. También eran públicas sus infidelidades a Pattie, lo que desembocaron en 1974, en un episodio digno de película. En una noche de lluvia, suena el timbre de la casa de Eric, y cuando abre la puerta se encuentra al otro lado a Pattie. Ella había decidido dejar a George Harrison y venía a los brazos de Eric.

Este fue el inicio de su relación, que se alargó una década en el tiempo. Como ya es sabido, las drogas y las infidelidades mutuas decapitaron la relación, pero estos temas ya los dejamos para otro tipo de blogs.