Antes De Haber Nacido. La Canción Inédita De Antonio Vega


En estos días tan especiales después del fallecimiento de Antonio Vega (así lo constataba en mi otro blog), he querido contribuir a recordarle con la canción que estrenó en su último concierto en el Kafe Antzokia de Bilbao. Es un pequeño extracto de 1 minuto y la calidad no es muy buena ya que la grabé con el móvil, pero el testimonio creo que merece la pena. Por lo que él mismo comentaba en una entrevista, tenía intención de grabar un disco en directo con canciones nuevas. Así se lo dijo a Santiago Alcanda en el último cumpleaños que pudo cumplir, el pasado 16 de diciembre. Disfrutad de este Antes De Haber Nacido como disfrutamos los que estuvimos allí aquel día (así lo viví y así lo escribí).

ACTUALIZACION a 20-11-2009: El diario El Pais publica que la canción se borró por un problema en el sistema operativo del ordenador que la grabó. Qué pena. Parece que nos vamos a tener que conformar con el manuscrito de la letra que se incluye en la misma noticia:

Lejos donde no llega la voz

Rebota el eco de una imagen muda

El amanecer, con la niebla del recuerdo, confundido

Me atrapa y lanza a un viaje veloz

Acercándome al calor de la estrella que persigo

Cuando la noche solo era el día oscurecido

No existía el dolor amargo del vencido

Cuando vivir no era privilegio restringido

yo podía ser feliz sin ser el elegido

Hasta aquí he llegado

Desde aquí he partido

Un camino sin descanso que buscó donde nacer

Antes de haber nacido.

A. Vega 2009

ACTUALIZACION a 23-11-2009: RTVE en el telediario de la noche se hace eco de la noticia y menciona que un error informático impidió grabar la canción. Cuál es mi sorpresa cuando aseguran que sólo existe como documento el video que grabé de Antes de Haber Nacido y lo emiten durante unos segundos. Sobre el minuto 49 del video que enlazo a continuación podréis ver la noticia:

Telediario 2 y la canción inédita de Antonio Vega

Entrada relacionada: Antonio Vega: Muere Un Gran Músico, Nace Un Mito

Antonio Vega: Muere Un Gran Músico, Nace Un Mito


Es complicado escribir cuando desaparece alguien tan especial como Antonio Vega que ha ocupado nuestras vidas tanto tiempo con sus canciones. Hace apenas un mes le veía en directo en el Kafe Antzokia de Bilbao cuando no sabía que ese iba a ser su último concierto. Después de haber ido a muchas actuaciones suyas, en esta le vi mejor que nunca. Un repertorio renovado, buenas versiones de sus temas clásicos, canciones rescatadas del olvido, y lo que es más importante: mayor vitalidad, mejor voz, buena actitud y mejor ejecución en escena. Eran signos que me hacían ser optimista para la nueva etapa en la carrera del músico madrileño. Incluso estrenó una nueva canción titulada “Antes de haber nacido”. Preparaba su siguiente disco con material nuevo aunque antes iba a grabar uno en directo después de esta gira de teatros, pero tristemente ya no pudo ser. Se apagó su frágil cuerpo. Ese mismo cuerpo que escondía paradójicamente una fortaleza interior que nos hizo pensar tantas veces que no había nada que pudiera con él. En este último obstáculo que le había puesto la vida, ya pensaba en retocar las canciones que estaba preparando cuando acabara su primer ciclo de quimioterapia. Desgraciadamente no pudo más y un cáncer de pulmón acabó con él.

Antonio Vega poseía un don para traspasar la sensibilidad de la gente con su canciones.  La manera de plasmar en ellas  su biografía así como su peculiar mundo interior ha sido personal e intransferible, sin ningún parecido con otros músicos.  Era único y especial.  En un país donde la mayoría de artistas cantan más mal que bien, él además cantaba mejor que nadie uniéndolo a una voz exquisita y diferente. Sin olvidar su gran pasión, la guitarra. Tenía un estilo propio tocando el instrumento como así lo atestiguaban compañeros de profesión como Fito Cabrales en su biografía recientemente publicada “Soy todo lo que me pasa”:

“Con Antonio Vega siempre me ha ocurrido algo curioso, y es que me gusta más en solitario que con Nacha Pop. Los discos de Antonio Vega me ponen muchísimo. Tiene una facilidad bestial para componer y además la gente no aprecia apenas lo bien que toca la guitarra. Yo soy la imitación de mucha gente, la mezcla de muchas cosas, pero Antonio Vega es sólo él. Se ha inventado a sí mismo, nadie es como él, y no se sabe de dónde ha mamado, es único y no ha habido nada ni nadie igual a él anteriormente. Sus canciones son muy buenas, puedo decir que todas.”

Cuando presencié hace año y medio el final de la gira de regreso de Nacha Pop en Madrid, me di cuenta de lo que significaba el grupo verdaderamente para la gente. Para los que por razones de edad no tuvimos la ocasión de verles en su época, cuando Antonio era mucho Antonio, comprendimos la relación especial que existió entonces entre la banda y sus seguidores. Una relación provocada por unas canciones enormes y singulares, y por las antagónicas pero complementarias personalidades de los primos Vega.  Esa singularidad estuvo desde el principio con él, porque componer la primera canción de tu vida y que sea Chica de Ayer lo dice todo. Fue un músico vocacional, devocional y emocional (valga la repetitiva terminación). Decía hace poco en una entrevista:

“Se ha infravalorado muchas veces el trabajo del compositor y se ha dejado un poco de lado el hecho de ser artesano de una historia. Y eso a base de una cultura musical deficiente, descuidada, y que no exige a la gente poner atención. Está muy bajo el nivel de exigencia por parte del público a la hora de pedir cosas con calidad.”

Justo lo contrario que sus seguidores y sus compañeros de profesión hacia él. Se le valoraba como letrista y compositor, el artesano que nunca dejó de ser. Sus constantes conciertos año tras año por toda la geografía contaban con la presencia y el cariño de su público. Las colaboraciones con diferentes músicos se han repetido a lo largo de todo este tiempo, y el respeto que se le profesaba en vida ahora permanece aún más si cabe tras su muerte.

Antonio se ha ido pero nos ha dejado su obra. Desde aquí le deseo que en el sitio en el que se encuentre pueda recrearse con las emociones que siguen desatando aquí en la tierra sus canciones. Como ésta,  que escuchándola ahora humedece todavía más nuestros ojos y entrecorta nuestra voz.

Descanse en paz Antonio Vega

El Accidente De Canito O La Desgracia Que Inició La Movida


Canito en la cena de nocheviaje antes de su desgraciado accidente

Canito en la cena de nocheviaje antes de su desgraciado accidente

En cualquier texto sobre la Movida Madrileña podemos leer que comenzó “oficialmente”  con el  concierto homenaje a Canito, batería de Tos muerto en la nochevieja de 1979 en un accidente de tráfico.  Ya sea por desconocimiento o por superficialidad, no se suele ahondar más, como dando por hecho que todos los accidentes de tráfico son iguales. Nochevieja, jóvenes, coche, accidente…nos puede llevar a la fácil hipótesis de pensar que fue provocado por el típico binomio de alcohol (o drogas)+exceso de velocidad. En parte es cierto pero vamos a contaros todos los detalles de lo que sucedió realmente esa noche de fin de año del 79.

Los hermanos Urquijo, (Javier, Enrique y Alvaro) junto con Canito y su inseparable novia María José Sanz estaban celebrando el comienzo de la década de los 80 en casa de unos amigos en Madrid.  Con los miembros de Tos, también estaban en esa fiesta integrantes de otros grupos como Mermelada, Los Elegantes y Nacha Pop.  Ese fin de año Canito estaba especialmente contento. El grupo empezaba a sonar por la radio y parecía que sus esfuerzos estaban siendo recompensados. Más no podía pedir. En ese momento él desconocía lamentablemente que esa felicidad pronto se iba a ir al garete. Justo cuando decidieron al amanecer ir a Villalba para continuar la juerga.

El batería de Tos conducía su coche junto con su novia y un amigo. En otro coche iban el batería de Mermelada, Antonio Yenes, su novia Marta Vega (hermana de Antonio Vega de Nacha Pop), Emilio López de Los Elegantes y otra amiga. Todos iban por la Nacional VI como Oscar Ruiz (amigo del colegio de Tos y posteriormente mánager de Los Secretos) y Javier Teixidor, cantante de Mermelada, que iban en otros dos coches más. Como estos últimos iban más retrasados, Yenes y Canito decidieron parar a esperarlos en el arcén a la salida de una curva. Los dos salieron para comentar lo retrasados que iban los demás. Un borracho que se incorporaba a la mili al día siguiente chocó con el coche de Yenes y de rebote golpeó con brutalidad a Canito, que salió despedido varios metros hacia la cuneta. El golpe fue tremendo y le dejó en coma. Aguantó dos días más, justo el día que cumplía 5 años con su chica María José, el 3 de enero falleció. Antes de morir y en vista de que su final era irreversible, sus familiares decidieron donar un riñón suyo para salvar la vida a otro paciente que lo necesitaba urgentemente.

El batería sufrió las consecuencias de ese binomio al que nos referíamos al principio pero al revés de lo que se podía presuponer. Muy afectados por la pérdida de José Enrique Cano, que así se llamaba en realidad, los Urquijo como homenaje organizaron con la ayuda de Mermelada, un concierto en la Escuela de Caminos de Madrid el 9 de febrero de 1980. Junto a ellos tocaron ese día Nacha Pop, Trastos, Paraíso, Alaska y Los Pegamoides, Mamá, Los Rebeldes (luego renombrados a Los Bólidos) y Mario Tenia y Los Solitarios. Ese fue el último concierto como Tos. A partir de ahí pasarían a llamarse Los Secretos, el nombre que 30 años después sigue recordando con su última sílaba la primera formación con el malogrado Canito.