Chase, o cuando la electrónica irrumpió en los Oscars


En un artículo que publicamos en este mismo espacio sobre canciones de películas como La Historia Interminable, hacíamos una rápida referencia a nuestro protagonista de hoy. En esta ocasión nos extenderemos un poco más sobre su relevancia y concretamente sobre lo que supuso una canción para su carrera. Giorgio Moroder ganó el Oscar a la mejor banda sonora original en 1978 por su trabajo en El Expreso de Medianoche y Chase se convirtió desde entonces en una melodía muy popular.

Donna Summer y Giorgio Moroder

Además de vencer a candidatos de la importancia de Ennio Morricone y John Williams, Moroder marcó un hito en la historia de la música por otra razón. Por primera vez una canción interpretada sólo con instrumentos electrónicos ganaba una estatuilla dorada. Pero esta condición de precursor no le era desconocida al italiano. Un año antes, en 1977, había hecho lo mismo junto a Donna Summer al componer I Feel Love electrónicamente en su totalidad. Además su influencia pronto se extendió a otros artistas. El mismo David Bowie admitió que tuvo mucho que ver en su famosa trilogía berlinesa junto a Brian Eno.

Su labor como pionero no terminó ahí. En 1979 publicó el primer disco grabado de forma digital mediante secuenciadores, teclados o samplers titulado E=MC². El final de los 70 y el comienzo de la siguiente década fueron sus años de gloria. Consiguió 2 Oscars más por su What I Feeling en Flashdance (interpretado por Irene Cara) y Take My Breath Away en Top Gun (esta vez por Berlin). Muchos artistas querían colaborar con él atraídos por su novedosa propuesta plagada de éxitos. La lista es larga pero por citar sólo algunos nombres además de los ya mencionados, tenemos a Cher, David Bowie, Falco, Nina Hagen, Elton John, Freddie Mercury, Amanda Lear, Bonnie Tyler, Liza Minnelli, Barbra Streisand o Sigue Sigue Sputnik.

En 1984 para la reedición de la célebre película muda Metrópolis, compuso una moderna banda sonora con la participación de Pat Benatar, Adam Ant, Bonnie Tyler y Freddie Mercury entre otros.

También produjo uno de los singles de más exito de Blondie, Call Me, que apareció en la película American Gigolo.

Esta unión continuó después con su cantante Debbie Harry en su aventura en solitario con este Rush Rush, que formó parte de la película Scarface.

Giorgio siguió publicando sus trabajos en solitario y participando en bandas sonoras como Scarface o American Gigolo. Compuso también temas para los Juegos Olímpicos (1984 y 1988) y para el Mundial de Fútbol de 1990 en Italia. Su labor abarcó además otros frentes, también hizo música para videojuegos como el Grand Theft Auto.

Muchas de sus canciones han sido sampleadas y versionadas por artistas de diferentes estilos. Madonna se inspiró en la línea de bajo de I Feel Love para su canción Future Lovers. En el Confessions Tour del 2006 plasmó ambas en directo como podéis ver más abajo.

Canciones de película: Karate Kid, La historia interminable y Mad Max (III)


Seguimos recuperando aquellas canciones que fueron famosas por su vinculación con otras tantas películas. Nuestra memoria histórica continúa en la década de los 80, período muy prolífico con una larga lista de candidatas que seguro que muchos recordaréis.

Abrimos fuego con una que todos habréis visto alguna vez, Karate Kid. Un chico llamado Daniel Larusso es acosado por unos chicos de su instituto que casualmente integran el equipo de kárate. Un buen día conoce a un señor oriental (y bajito) llamado señor Miyagi que le introduce en la práctica de las artes marciales con el objetivo de defenderse de esos pandilleros. Para el tema principal se escogió una de Joe Esposito (más conocido por Bean) llamada You’re the best, que casualmente estaba destinada para incluirse en Rocky III pero Eye Of The Tyger la reemplazó. A pesar de ser descartada, al director de Karate Kid John G. Avildsen (también de Rocky y Rocky V) le gustó tanto que la quiso para él. Esposito fue otro de los autores que durante esos años participó con sus composiciones en diferentes filmes como por ejemplo en Flashdance con Lady Lady Lady. Actualmente parece que vive en Las Vegas y combina sus actuaciones como cantante en los casinos, con sus trabajos para la televisión y el mundo del cine. Por cierto, que la moda de las secuelas también ha llegado a Karate Kid y se anuncia su regreso próximamente.

Sin cambiar de año rescatamos otra de las más vistas en las salas de cine por los niños y adolescentes de la época. La Historia Interminable basada en la novela de Michael Ende fue una de las pioneras dentro del género de la fantasía. Sus efectos especiales causaron una gran espectación y eso que entonces no se podían hacer por ordenador, teniendo que hacer todas las figuras a mano y posteriormente manejarlas por numerosos titiriteros. El tema principal interpretado por Limahl (cantante del grupo británico Kajagoogoo) fue compuesto por Giorgio Moroder que parece que así dicho su nombre no nos dice gran cosa. Pero qué tienen en común What A Feeling, Take My Breath Away (ambas oscarizadas) y Never Ending Story? Pues que las tres las compuso él. Además ganó un Oscar a la mejor banda sonora por Chase, melodía reconocible al instante y que pertenece a la de la película El Expreso de Medianoche. Así que detrás del ídolo de quinceañeras de Limahl había un experto en el manejo de los sintetizadores y auténtico precursor de la electrónica, ya que en 1979 su disco E=MC² fue el primero en grabarse digitalmente. Y como antes, deciros también que se anuncia una segunda parte para el 2012.

La que cierra el capitulo de hoy corresponde a otra de las películas que dominó las taquillas con sus distintas partes. Quién no se acuerda de Mad Max y de Mel Gibson en su primer papel importante en su carrera? Vamos a hablar de la tercera que se estrenó en 1985 y que su canción fue interpretada ni más ni menos que por la gran Tina Turner, las mejores piernas del rock como se le solía apodar. Un año antes había regresado triunfalmente con su LP Private Dancer y su popularidad se disparó como la pólvora. Sin duda es uno de los grandes nombres de la música y una de las cantantes más carismáticas que reinó sobre todo en ese espacio de tiempo. El hit de We don’t need another hero fue uno más de los que logró en esa década en la que Annie Mae Bullock (su nombre real) obtuvo su mayor popularidad. El video original no se puede insertar, es este, os dejamos con uno de una actuación en Filadelfia de su gira de 1985.