Stairway to heaven. Led Zeppelin Vs Dolly Parton y Frank Zappa


La canción que nos ocupa es una de las más emblemáticas en la historia del rock como todos sabéis. A pesar de que Led Zeppelin nunca accedió a editarla como single, su influencia posterior ha sido fundamental en muchas de las composiciones que vendrían después. El solo de Jimmy Page está considerado además como uno de los mejores. Los Zep, que en sus inicios tuvieron que rebautizarse momentáneamente como The Nobs, no escaparon tampoco en esta ocasión de los rumores sobre su gusto por el satanismo. Elucubraciones sobre mensajes ocultos y demás zarandajas siempre les acompañó, y Stairway to heaven no fue una excepción.

A pesar de las dudas del grupo sobre la posible respuesta del público, el tema pronto se convirtió en legendario, algo que ha perdurado hasta nuestros días.

Aunque como decíamos antes Autopista hacia el cielo es una de las canciones míticas del rock & roll, sus versiones se cuentan con los dedos de una mano. La de Dolly Parton está considerada como la mejor en la lista de las 100 mejores covers (en general) que elaboró el New York Post. La rockera de Tennesse la publicó en su álbum Halos & Horns (2002) aportando su toque bluegrass.

Por último tenemos la de un personaje singular dentro del rock. El ya fallecido Frank Zappa hizo su particular adaptación y la dejó registrada en su disco en directo The Best Band You Never Heard in Your Life (1991). Esta grabación correspondía a los conciertos de su gira de 1988, en la que también combinó sus propios temas con covers de Jimi Hendrix o Cream.

El primo productor de Bon Jovi


Si Bon Jovi han llegado a ser una de las bandas más importantes durante casi 3 décadas, lo han sido (en parte) por su primo segundo Tony Bongiovi. Para algunos será un completo desconocido pero su currículum no ofrece lugar a dudas. Pasemos a repasarlo sin demora.

Tony Bongiovi

Sus primeros pinitos los realizó con 17 años como ingeniero de sonido, relacionándose con estrellas como The Temptations, Stevie Wonder o Frank Zappa. Produjo el Crash Landing y el Midnight Lightning de Jimi Hendrix (el día que murió había quedado con él para una grabación). Su lista no termina ni mucho menos aquí sino que abarca estrellas como Gloria Gaynor (Never Can Say Goodbye, Experience o I’ve Got You), Ramones (Leave Home o Rocket To Russia), Talking Heads ( su debut discográfico titulado ’77), Aerosmith (Rock In A Hard Place) y Ozzy Osbourne (Bark At The Moon), todas ellas antes del estreno de Bon Jovi en 1984 (registrado un año antes). Un primer trabajo que fue posible gracias a su ayuda a pesar de no creer demasiado en las posibilidades de los neoyorkinos.

Tony poseía el Power Station, un famoso estudio en Nueva York, y  le echó un cable al joven Jon dándole un trabajo como ayudante. Más tarde cuando formó el grupo que todos conocemos, Tony se ofreció como productor. Ese fue el primero de una exitosa carrera que continúa hasta nuestros días. El pertenecer a la misma familia tuvo mucho que ver en que Tony se involucrara en el proyecto. Así lo confirmaba en una entrevista reciente:

—¿Hubieras producido a Bon Jovi si no fuera parte de tu familia?
—¡Nooo! ¡No era muy bueno! Me llevó tiempo encontrar a alguien que quisiera contratarlo. Lo produje porque es mi primo, si no..
—¿Cambió tu opinión con el éxito?
—Digamos que llegó a ser más grande de lo que yo creía.

De esas sesiones en aquel estudio se editaría  en 1999 John Bongiovi: The Power Station Years, un disco no oficial que recopilaba esas primitivas canciones cuando el grupo estaba lejos de imaginar que serían unos superventas en todo el mundo. Entonces se fraguó el inicio de su ascenso meteórico pero en cambio, paradójicamente, supuso el estancamiento del trabajo de Tony como productor. Sólo sumó 3 trabajos más, 1 por cada década. En 1984 con Scorpions hizo su Love at the first sting,  con la banda heavy canadiense Helix su Back for another taste en 1990 y el último en el 2005 con NoEnd realizó As above so below. Esta sequía se explica, no por una especie de maldición, sino porque se centró en Jive, el sello discográfico que fundó. En cualquier caso, a pesar de que su amplio bagaje anterior fue lo suficientemente importante como para labrarse un nombre en la industria musical, su participación en el estreno de Bon Jovi es la labor por la que más se le recuerda.

Os dejo con Runaway en un concierto de 1984 en Tokyo, la canción con la que empezaron a darse a conocer y que produjo nuestro protagonista de hoy.

Strawberry Letter 23. Shuggie Otis, precocidad con escasa y tardía recompensa


¿Cuántos  “niños prodigio” han existido en la historia de la música? un buen número, sin duda. ¿Cuántos consiguieron triunfar? sólo unos pocos, el resto se quedaron en el camino por diferentes motivos. Nuestro protagonista de hoy,  Shuggie Otis, puede ser un buen representante de aquellos que prometían mucho pero se quedaron en tan sólo una esperanza.

Dice el refrán que de casta le viene al galgo, y a nuestro protagonista le vino de su padre Johnny Otis la afición por la música. Otis fue el productor del Hound Dog en la voz de Big Mama Thornton, que luego hiciera famoso Elvis Presley, y también escribió el no menos conocido Willie And The Hand Jive. Así que el niño Shuggie (Los Angeles, 1953) creció en un ambiente musical que propició que aprendiera a tocar la guitarra con 5 años y que a los 12 ya se desenvolviera con el instrumento como si de un profesional se tratase. Empezó entonces a acompañar a su padre rasgando las 6 cuerdas, aunque para entrar en los garitos tuviera que disfrazarse con unas gafas negras y un bigote postizo para aparentar ser mayor de edad. La única grabación que hay tocando los dos es este video de los 70.

Al Kooper y Shuggie Otis - Kooper Session

La destreza de Shuggie como músico no sólo se circunscribía a la guitarra. Su afán por crecer musicalmente le hizo dominar más instrumentos como el piano, el órgano, el bajo y la batería. No es de extrañar por tanto que Al Kooper (Blood, Sweat & Tears) le reclutara con 15 años para su álbum Kooper Session o Frank Zappa le llamara para meter su bajo en Peaches en Regalia de su disco Hot Rats (1969). Su progenitor no iba a ser menos y le fichó también para su Cold Shot de ese mismo año. Con este rico bagaje nuestro joven no tardó mucho en volar por su cuenta y en 1970 publicó su debut avisando que llegaba al mercado discográfico con el simple y directo título de  Here Comes Shuggie Otis. Con 18 años volvería a la carga con Freedom Flight (1971). La rapidez con la que estrenó su carta de presentación, se transformó después en una concienzuda dedicación de 3 años para la siguiente entrega, Inspiration Information (1974), su proyecto más ambicioso. Escribió y arregló él mismo todas las canciones y tocó la mayoría de instrumentos. Un esfuerzo que desgraciadamente no vería recompensado. Entonces desconocía que  este sería su tercer y último trabajo.

Inspiration Information

A pesar de que sus actitudes de divo no eran las más idóneas para hacer amigos, su fama en el mundillo musical fue en ascenso. Parece que en esas fechas le ofrecieron sustituir a Mick Taylor en una gira de los Rolling Stones pero lo rechazó porque quería grabar su siguiente álbum con Quincy Jones. Algo que por otra parte nunca sucedería. Su carrera se iba a truncar prematuramente con 21 años. La discográfica le echó porque su último disco fue un fracaso total de ventas. Su destino no pintaba nada halagüeño. Otro prometedor artista que se queda en el camino, podríamos pensar sin equivocarnos. Al menos su canción Strawberry Letter 23 le salvaría de pasar al anonimato más absoluto.

Algunos artistas se tienen que morir para recibir algún tipo de reconocimiento. A Shuggie afortunadamente no le hizo falta. Producida por Quincy Jones, esta canción de su último disco se refería al papel perfumado de fresa de las cartas que una amiga suya le enviaba. 3 años después de editarse, los Brothers Johnson la adaptaron a un funky más orientado a las pistas de baile, el estilo que estaba en pleno apogeo en aquellos tiempos. El “saltarín” sólo final que reproducía el original lo interpretó Lee Ritenour, reputado guitarrista de jazz. La incluyeron en su LP del 77 Right On Time -también producido por Quincy Jones– y su repercusión fue inmediata. Llegó al número 1 en la categoría de Soul y al 5 en el top 100 en las listas del Billboard. Se hacía por fin un poco de justicia con su autor.

Curiosamente se hizo a su vez una versión de la versión. Y también producida por Quincy Jones. En 1992 un joven cantante de 16 años Tevin Campbell fue su intérprete.

Por lo menos su estrellato no se apagó tan fácilmente y su legado se ha reivindicado desde ese momento. Quentin Tarantino la usó en 1997 para su película Jackie Brown.

Strawberry Letter 23, como muchas de sus canciones, ha sido sampleada por muchos artistas. Beyoncé por ejemplo la utilizó para su éxito Be With You del 2003. También hizo lo propio con Rainy Day para su canción Gift From Virgo.

David Byrne, el que fuera líder de los Talking Heads, también quiso divulgar su obra y reeditó Inspiration Information en 2001 con su sello Luaka Bop.

Shuggie Otis vive felizmente con su familia ajeno a cualquier actividad musical. Sólo ha roto su retiro para hacer pequeñas colaboraciones con el rapero Mos Def o para grabar un par de temas para el recopilatorio Novemberin’.