Sweet Child O’Mine. La cara intimista de Axl Rose.


Resulta ciertamente increíble, que una pequeña broma entre compañeros de profesión, acabe resultando uno de los mejores temas de la década. Esto fue exactamente lo que sucedió un día a Slash y Steven Adler, ambos componentes del grupo Gun’s & Roses.

Y es que el inicio de Sweet Child O’Mine se gestó a partir de una serie de juegos y bromas entre ambos, mientras calentaban antes de ponerse a tocar. Tanto les gustó el resultado de todo aquello al resto del grupo, que se convirtió en uno de los riff claves de esta canción. El resto lo adornó Axl Rose con una letra, o más bien, poema, a la que por entonces iba a ser su futura esposa.

Con unas dosis de sinceridad inhabituales en un destacado alborotador, el texto incluye frases lapidarias como «odiaría mirar a su amada a los ojos y ver una onza de dolor».

El publico desafortunadamente escuchó muy poco del solo de Slash, que bendice el largo final de la versión extendida del exitoso álbum Appetite for destruction, debido  a que su discográfica Geffen Records, preocupados por aspectos comerciales, decidió recortar los más de 5 minutos de canción.

Llegó al número uno de los Estados Unidos en 1988, y lo que fue más importante, animó a Axl Rose a componer otro de sus grandes temas, November Rain, donde se le dejó total libertad, si nos atenemos a los 9 minutos que dura la misma, y que formó parte del doble álbum Use your ilusion I y Use your ilusion II, que tanta repercusión tuvo, sobretodo ayudado por el tema You could be mine que formaba parte de la película Terminador II.

Helter Skelter. La Canción Que Charles Manson Robó A Los Beatles


Hace unos meses se ha distribuido por todo el mundo una foto actual del asesino Charles Manson. Han pasado 40 años desde que perpetró los asesinatos por los que cumple hoy condena. Es por tanto una buena ocasión para contaros de qué canción se apropió para cometer sus fechorías.
Ayer y hoy de Charles Manson
Inspirado por el LSD y por el White Album, Manson interpretó la llegada del apocalipsis por la canción de los Beatles con el sonido más duro, Helter Skelter. Fundó la secta La Familia con otros hippies chalados y decidieron perpetrar su matanza. Asesinaron cruelmente a Sharon Tate (mujer de Roman Polansky), embarazada de 8 meses, y a los amigos que le acompañaban en ese momento en su casa, y pintaron con la sangre de sus víctimas Pigs (cerdos) y Helter Skelter en las paredes. No contentos con estas muerte, al día siguiente sus compañeros de secta asesinaron también a un matrimonio a los que Manson previamente maniató.

Aunque son meras especulaciones y más cuando se trata de perturbados, puede que la razón por la que eligieron la casa del director de cine para entrar y cometer esos asesinatos se debió a que por aquella época Polansky rodó una polémica película, por la que recibió también amenazas, titulada Rosemary’s Baby (titulada en España como La Semilla del Diablo), que trataba sobre prácticas satánicas y la llegada del hijo del diablo a la tierra.

Charles Manson sigue desde entonces en la cárcel pagando por sus delitos pero su figura ha seguido siendo atractiva para todo tipo de gente. Artistas como por ejemplo Marilyn Manson que deben su nombre a él o Axl Rose que grabó una canción suya en un disco de Guns & Roses. Y es que el loco de Manson también se ha dedicado a la música, incluso el año pasado colgó gratis en internet uno de sus discos.

De la instrumentalización que hizo Manson de esta canción que, por cierto tiene una letra inofensiva y que habla de un tobogán llamado Helter Skelter, se hicieron eco por ejemplo U2 en 1987, cuando la presentaron diciendo que recuperaban la canción que Manson robó a los Beatles. Más tarde esta versión la publicarían en el álbum Rattle & Hum.

La original muestra el sonido más crudo que se pueda escuchar en una canción de los de Liverpool. Quién sabe si también tuvieron algo que ver esos guitarrazos en trastornar más aún si cabe el cerebro enfermo del convicto Manson.

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