Right here waiting. La canción que ha conquistado corazones.


Hoy nos ponemos tiernos y melosos en el Auricular Digital, recordando una de esas canciones que quizás haya servido para conquistar a vuestro compañero/a. Bajo el título de Right here waiting, se escondía una deliciosa balada compuesta por Richard Marx, que supuso el segundo single de su disco Repeat Offender, y a la postre, el gran éxito de su carrera.

La canción está dedicada a su esposa Cynthia Rhodes, y destaca por la sencilla composición de la misma. Una guitarra, un teclado y la voz de Richard Marx, fueron suficientes para copar durante varias semanas las listas de ventas de los finales de 1989.

Como toda canción que se convierte en un autentico hit, enseguida salen versiones de la misma. En el caso de esta canción, son muchas, así que destacaremos alguna de ellas.

En el año 2002, y formando parte de su disco de versiones Heart Strings, Bonnie Tyler, realizó su particular revisión del tema.

La cantante de R&B, Mónica, también incluyó Right here waiting en su repertorio, incluyéndola en su segundo álbum The Boy is Mine.

Cliff Richard en su álbum de versiones Wanted.

Julio Iglesias en su recopilación de temas románticos, titulado Romantic Classics.

Stuck In A Moment. La conversación pendiente entre Bono y Michael Hutchence


El próximo lunes 22 de noviembre se cumplen 13 años de la muerte del cantante Michael Hutchence. El líder de la banda australiana INXS nos dejó a los 37 años en extrañas circunstancias. La primera hipótesis que se barajó fue la de un suicidio, concretamente a un ahorcamiento con su cinturón, pero también se afirma que pudo deberse a una muerte involuntaria provocada por una práctica sexual para alcanzar mejores orgasmos denominada asfixia autoerótica. En cualquier caso, una gran pérdida para la música justo cuando había terminado una gira con su grupo y había dejado grabado un disco en solitario. Un trabajo en el que colaboraron algunos de sus amigos como Bono de U2. Precisamente el vocalista irlandés escribió Stuck In A Moment You Can’t Get Out OF inspirándose en una conversación ficticia con Michael Hutchence sobre el sinsentido del suicidio.

Os dejamos primero con el video de la canción y después con una actuación en televisión del grupo irlandés.

Lullaby. La inquietante nana de The Cure


Lullaby es una de esas canciones que te engancha desde el primer momento que la escuchas. La combinación de los timbres de cuerda con la voz susurrante de Robert Smith, te envuelve en una atmósfera que te lleva irremediablemente hasta el final de la canción, sin poder dejar de prestar atención.

Esta inquietante nana gana enteros cuando leemos su letra para así poder entender exactamente lo que se nos está contando. Sin duda alguna, Lullaby, es una de las mejores canciones del repertorio de The Cure.

Siempre he pensado que está canción nunca sonaría con la misma intensidad en otras manos que no fueran las de The Cure. Así que puestos a buscar, he encontrado unas cuantas versiones , algunas que ya conocía, y otras que he rebuscado por la Red, y la verdad es que el resultado ha sido bastante satisfactorio.

Una de las que conocía era la de Editors, estupendo grupo británico del que hemos hablado varias veces en nuestro blog, y que han sido teloneros en la gira de Muse. Su versión, realmente buena.

Una de las clásicas, no solo por lo conocida que es la versión, si no por sus autores , es la versión de Robert Plant y Jimmy Page (componentes de Led Zeppelin). Poco más se puede decir de estos dos grandes de la historia de la música.

Otra que conocía era la de Just Jack. También me gusta la versión de este cantante de música para las pistas de baile, que tuvo su momento de gloria con la canción Starz In Their Eyes. La versión de Lullaby de Just Jack se llama Snowflakes. Inmediatamente al escucharla, me ha venido a la mente, Gangsta Paradise, la archiconocida banda sonora de la película Mentes Peligrosas.

Y ya por último, y dentro de los límites de mi conocimiento, estaba la versión de Faithless, que al igual que Just Jack, también son británicos, y que han tenido diversos éxitos a lo largo de su carrera artística, como We Come 1, por ejemplo. Su versión de Lullaby, es quizás la más extraña de todos, y cuenta con la voz del propio Robert Smith.

Ya cruzando el límite hacia lo desconocido, tenemos a Rachel Stevens. En un principio, no tenía ni idea quien era esta muchacha, aunque posteriormente leyendo su biografía, resulta que es bastante conocida. Es otro caso de chica polifacética, ya que es cantante, actriz, bailarina y modelo ocasional. Aquí os dejo su versión que se titula All About Me.

Y para terminar, la versión de un grupo australiano llamado Spook, que han intentado ser fieles, a la esencia de la original. Tratan de emular la música envolvente del tema, con una voz susurrante al más puro estilo Robert Smith. En este caso se hace a dos voces, una de ellas femenina.

Where is my mind. El clásico que surgió del Caribe y llegó a Marte.


Tiene merito que bucear por el Caribe, pueda inspirarte para realizar un clásico del rock. Where is my mind, que así se llama la canción en cuestión, es uno de los éxitos más reconocidos del grupo americano Pixies. Se compuso en el año 1988, y formaba parte de su primer larga duración Surfer Rosa.

Popularizada aún más gracias a la exitosa película El Club de la Lucha (Figth Club), y por utilizarse en el trailer de El Hombre del Tiempo, esta canción ha logrado traspasar fronteras planetarias, ya que la Nasa utilizó este tema en el año 2004 para despertar a su famosa nave Spirit, en misión en Marte, tras un cambio de software en la misma.

Dos videos, en este enlace cuando Frank Black tenía pelo y otro de ahora en un concierto en Brasil (11/10/2010).

La influencia de esta canción en artistas de diversa índole es innegable. Para muestra de ello, os dejo tres videos con versiones de este tema.

James Blunt.

Placebo

Nada Surf

Chase, o cuando la electrónica irrumpió en los Oscars


En un artículo que publicamos en este mismo espacio sobre canciones de películas como La Historia Interminable, hacíamos una rápida referencia a nuestro protagonista de hoy. En esta ocasión nos extenderemos un poco más sobre su relevancia y concretamente sobre lo que supuso una canción para su carrera. Giorgio Moroder ganó el Oscar a la mejor banda sonora original en 1978 por su trabajo en El Expreso de Medianoche y Chase se convirtió desde entonces en una melodía muy popular.

Donna Summer y Giorgio Moroder

Además de vencer a candidatos de la importancia de Ennio Morricone y John Williams, Moroder marcó un hito en la historia de la música por otra razón. Por primera vez una canción interpretada sólo con instrumentos electrónicos ganaba una estatuilla dorada. Pero esta condición de precursor no le era desconocida al italiano. Un año antes, en 1977, había hecho lo mismo junto a Donna Summer al componer I Feel Love electrónicamente en su totalidad. Además su influencia pronto se extendió a otros artistas. El mismo David Bowie admitió que tuvo mucho que ver en su famosa trilogía berlinesa junto a Brian Eno.

Su labor como pionero no terminó ahí. En 1979 publicó el primer disco grabado de forma digital mediante secuenciadores, teclados o samplers titulado E=MC². El final de los 70 y el comienzo de la siguiente década fueron sus años de gloria. Consiguió 2 Oscars más por su What I Feeling en Flashdance (interpretado por Irene Cara) y Take My Breath Away en Top Gun (esta vez por Berlin). Muchos artistas querían colaborar con él atraídos por su novedosa propuesta plagada de éxitos. La lista es larga pero por citar sólo algunos nombres además de los ya mencionados, tenemos a Cher, David Bowie, Falco, Nina Hagen, Elton John, Freddie Mercury, Amanda Lear, Bonnie Tyler, Liza Minnelli, Barbra Streisand o Sigue Sigue Sputnik.

En 1984 para la reedición de la célebre película muda Metrópolis, compuso una moderna banda sonora con la participación de Pat Benatar, Adam Ant, Bonnie Tyler y Freddie Mercury entre otros.

También produjo uno de los singles de más exito de Blondie, Call Me, que apareció en la película American Gigolo.

Esta unión continuó después con su cantante Debbie Harry en su aventura en solitario con este Rush Rush, que formó parte de la película Scarface.

Giorgio siguió publicando sus trabajos en solitario y participando en bandas sonoras como Scarface o American Gigolo. Compuso también temas para los Juegos Olímpicos (1984 y 1988) y para el Mundial de Fútbol de 1990 en Italia. Su labor abarcó además otros frentes, también hizo música para videojuegos como el Grand Theft Auto.

Muchas de sus canciones han sido sampleadas y versionadas por artistas de diferentes estilos. Madonna se inspiró en la línea de bajo de I Feel Love para su canción Future Lovers. En el Confessions Tour del 2006 plasmó ambas en directo como podéis ver más abajo.

High and Dry. No es mala, es muy mala


Resulta un poco desalentador que una de tus canciones favoritas la tilde su propio autor como: “No es mala, es muy mala”. Pese a esto, yo sigo “erre  que erre” con este tema. El autor de estas “alabanzas” a su canción es Thom Yorke, líder de Radiohead, y la canción de la que os hablo es High and Dry.

Fue lanzada en 1995 como primer single de su segundo álbum titulado The Bends, y es una de los temas que más agrada al público. Aunque debe resultar cierto que no les gusta mucho al grupo, ya que durante diez años no la han tocado nunca en directo.

Aunque escrita en la etapa de composición de su primer disco, Pablo Honey, fue rechazada curiosamente por su sonido parecido a una canción de Rod Stewart. Así que durante la grabación de su segundo disco, la remasterizaron, y la incluyeron tal cual en el álbum.

El tener que ser aceptado muchas veces obliga a cambios forzados que te hacen perder la perspectiva de quién es uno mismo. Así entiendo yo esta canción, aunque según Radiohead, está dedicada a un famoso motociclista de acrobacias de la década de los 60 y 70, llamado Evel” Knievel.

Como toda canción conocida que se precie, suelen salir versiones de la misma. Una que me ha sorprendido es la que realizó Lele, componente de Van Van, para el disco Rhythms del Mundo, disco fruto de la unión de los sonidos afro-cubanos de The Buena Vista Social Club con temas clásicos de grupos como U2, o los propios Radiohead.

Otras versiones.

Jaime Cullum

Jorge Drexler

Letra de la canción

Two jumps in a week, I bet you think that’s pretty clever don’t you boy.
Flyin’ on your motorcycle, watching all the ground beneath you drop.
You’d kill yourself for recognition, kill yourself to never ever stop.
You broke another mirror, you’re turning into something you are not.

Don’t leave me high, don’t leave me dry.
Don’t leave me high, don’t leave me dry.

Drying up in conversation, you will be the one who cannot talk.
All your insides fall to pieces, you just sit there wishing you could still make love.
They’re the ones who’ll hate you when you think you’ve got the world all sussed out.
They’re the ones who’ll spit at you. You will be the one screaming out.

Don’t leave me high, don’t leave me dry.
Don’t leave me high, don’t leave me dry.

Oh it’s the best thing that you’ve ever had,
The best thing that you’ve ever, ever had.
It’s the best thing that you’ve ever had
The best thing you’ve had has gone away.

Don’t leave me high, don’t leave me dry.
Don’t leave me high, don’t leave me dry.

So don’t leave me high, don’t leave me dry
Don’t leave me high, don’t leave me dry
Don’t leave me high.
Don’t leave me high.
Don’t leave me dry.

Canciones sobre mineros


1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9…mamboooo. Desde ayer los medios de comunicación parece que van cantando así la liberación de los mineros chilenos. Su espaciada salida a la superficie les está permitiendo personalizar la historia particular de cada minero como si de una expulsión de la casa de Gran Hermano se tratara. Como nosotros no nos dedicamos a estos asuntos, les dejaremos a los medios serios esta tarea y nos centraremos en el aspecto musical. Por eso, rescatamos 3 canciones que tratan sobre los mineros,  sobre sus accidentes, sus conflictos, en definitiva, sobre el trabajo duro de la mina.

Abrimos fuego con Red Hill Mining Town del grupo irlandés U2. El tema iba a ser el segundo single de presentación del Joshua Tree (1987) tras With Or Without You pero finalmente lo fue Still Haven’t Found What I’m Looking For. De hecho rodaron un video dirigido por Neil Jordan, pero desecharon la idea porque Bono no podía cantar notas tan altas durante los ensayos de la gira y además quedaron descontentos con el resultado final de la filmación. La letra habla de las tensas relaciones entre los mineros y sus familiares que provocó la huelga minera de 1984 en Irlanda.

Seguimos con los australianos Midnight Oil. Grupo concienciado con la ecología, su lider Peter Garret fue ministro de medio ambiente- publicaron en 1990 Blue Sky Mining, un disco cuyo primer sencillo se llamaba Blue Sky Mine. ¿A qué mina se referían? Concretamente a  la de Wittenoom en el oeste australiano. Durante casi 20 años, trabajadores, familias, turistas y cualquier persona que pasó por allí estuvo expuesta a altísimos niveles de  amianto. Miles de personas han desarrollado múltiples enfermedades. Para el 2020 se estima que 1 de cada 3 las desarrollen. Murieron 692 trabajadores por Mesotelioma Pleural y otros 183 de cáncer. En 1988 las víctimas ganaron el juicio contra la empresa minera y recibieron indemnizaciones millonarias. El video de la canción no se puede insertar, pinchando en este enlace lo veréis. Debajo una actuación en directo del grupo.

La tercera canción es The Ballad Of  Springhill, escrita por Peggy Seeger, la hermana de Pete Seeger y esposa de Ewan McColl. El tema recuerda la tragedia vivida en la mina de Springhill en Canadá, en la que murieron 74 mineros por una explosión dentro de la mina que provocó un movimiento sísmico en la zona. Esta explotación minera fue especialmente castigada por los desastres. Al mencionado de 1958, hay que sumarle el primero ocurrido en 1891 a causa del fuego provocado por el polvo del carbón en el que murieron 125 hombres, y el de 1956 por una explosión que mató a 39.

La canción fue renombrada por el músico irlandés Pauline Scanlon como Springhill Mining Disaster, nombre por el que es más conocida sobre todo por las versiones de U2 y de los Dubliners. Con la de estos últimos terminamos.