KLF. Los excéntricos reyes de las pistas de baile.


Cuanto más escucho la música de baile que pinchan en las discotecas hoy en día, más añoro un grupo de finales de los 80 y principios de los 90, que hizo las delicias de los que tuvimos la suerte de poder movernos a su ritmo. Su nombre KLF, aunque eso es lo de menos.

Bajo el acrónimo de KLF, se escondían dos británicos,  Bill Drummond y Jimmy Cauty, que podíamos catalogar como visionarios ya que sentaron las bases de lo que sonaría años más tarde en el mundo electrónico.

Su sonido, sus actuaciones, y todo lo que les rodeaba, ya han pasado a la historia de la música de baile, aunque para el gran público sólo quede resumido en tres grandes temas atemporales, con títulos tan dispares como 3 A.M Eternal, Last train to transcentral, y What Time is love?, todos ellos de su disco White Rooms.

3 A.M Eternal

Pero hay más, sí mucho más. Anteriormente a este disco, publicaron un larga duración que trataba de evocar los sonidos de la costa este estadounidense, en un viaje imaginario recogido a través de un sola pista de 45 minutos de duración. Lo curioso es que ellos no habían estado nunca en esos sitios de los que se inspiraban para componer el álbum. Su título Chill Out. Supongo que ahora os vendrá a la mente un género musical que con el mismo nombre triunfó más tarde. Pues sí, podríamos considerar a KLF como los pioneros de la música ambiental. Esto ocurría a principios de los años 90.

Last Train to Transcentral

Tres años antes, en el 88, ya habían alcanzado el éxito con Doctorin’ the Tardis, una retahíla de recortes musicales que consiguieron colocarlo en el número uno de las listas. Ellos la compusieron deliberadamente para que fuese número uno y tuvieron la osadía de recogerlo en un escrito titulado, “The Manual (How to have a Number One the Easy Way)”.

What time is love?

Siguiendo con sus excentricidades, una de las más conocidas fue la siguiente. Tras haber utilizado samples de la canción Dancing Queen de ABBA, estos les demandaron y ganaron en los tribunales el juicio a KLF, viéndose en la obligación de retirar el disco del mercado y de eliminar sus copias. Lo surrealista ocurrió porque viajaron a Suecia de la mano de un fotógrafo y con todas las copias de su disco. Ante la negativa de un acuerdo por parte de ABBA, decidieron hacer una ceremonia dedicada a Mu Mu, donde quemaron todas las copias, para terminar arrojando las cenizas al Mar del Norte.

Aunque si tenemos que hablar de actuaciones históricas, sin duda alguna, esta se produjo en la entrega de los premios Brit en el año 1992. Premiados por su sencillo 3 A.M Eternal, que habéis podido oir anteriormente, se presentaron en el escenario con el grupo de metal Extreme Noise Terror, y como es lógico a la vista de los acompañantes, dieron un giro de 180 grados a su tema que no se parecía en nada al original. Pero ahí no acaba la curiosidad, ya que ni cortos ni perezosos, se pusieron a disparar contra el público con metralletas. Aunque las balas eran de fogueo, imaginaos el impacto mediático que tuvo y el susto que provocaron entre el personal.

Extreme Noise Terror VS KLF

En fin, un gran grupo que en su breve existencia dejó rastros que aún perduran en el tiempo.