Sweet Lullaby. Un canto a la Tierra.


Existen músicas que nos llevan a través de sus notas, a una especie de viaje hacia estados de bienestar. Además son muchos artistas los que poseen facilidad para envolvernos con su música hacia dichos estados. Jean Michel Jarre, Vangelis, Enigma, David Arkenstone, Enya, Ryuichi Sakamoto, Kitaro o el más experimental Moby, son buen ejemplo de ello. Hoy nos centraremos en el dúo formado por Mouquet y Sánchez, que bajo el nombre comercial de Deep Forest, alcanzaron cotas de popularidad inimaginables, con su sencillo Sweet Lullaby.

Su primer disco, Deep Forest (Bosque Profundo), publicado en el año 1992, estaba dedicado al día de la tierra, y era una llamada de atención a la preservación de las selvas húmedas tropicales. No solo lo plasmaban en su música, ya que parte de los beneficios de la venta del disco, se entregaba a Pygmy Fund, asociación que ayuda a la población de pigmeos en la transición de la vida nómada, a la sedentaria, con programas que potencian las técnicas agrícolas, para posibilitar que se establezcan de manera permanente.

La gestación de este disco fue curiosa, ya que uno de los dos componentes del grupo, Sánchez, compró a la UNESCO, diversas grabaciones realizadas a lo largo del continente africano, donde se recogían cantos de diversas comunidades de indígenas y junto con Mouquet, decidió samplear los sonidos nativos y usarlos en temas de dance. En concreto, Sweet Lullaby, era una combinación de música techo ambiental, con las voces de los Baegu, una tribu de las islas Salomón.

Su esfuerzo se vio recompensado al año siguiente con la nominación a los Grammy en la categoría de Mejor Álbum.